Page 110 - Portico - Frederik Pohl
P. 110
‐ Es una suerte ‐ repuse con incredulidad ‐. Hasta
luego.
Agitó una mano en señal de despedida y se descolgó
por un cable de bajada sin mirar hacia atrás.
Aparentemente yo había aceptado tomar la copa que
me debía durante la fiesta. Allí no le costaría ni un
céntimo.
Pensé ir a buscar otra vez a Sheri, pero decidí no
hacerlo. Me encontraba en una parte de Pórtico que no
conocía, y naturalmente había dejado el mapa en mi
habitación. Eché a andar sin rumbo fijo, más o menos
al azar, dejando atrás algunas encrucijadas donde
varios túneles olían a humedad y polvo y estaban muy
poco concurridos, hasta llegar a una sección habitada
que parecía pertenecer a los europeos orientales. No
reconocí ningún idioma, pero había pequeñas notas y
letreros murales colgando de la abundante hiedra que
parecían escritos en alfabeto cirílico o algo por el estilo.
Llegué a un pozo, reflexioné un momento, y después
agarré el cable de subida. Lo mejor que puedes hacer
para no perderte en Pórtico es subir hasta que llegas al
huso, donde termina la «ascensión».
Pero esta vez pasé frente a Central Park e,
impulsivamente, solté el cable de subida con la
intención de sentarme un rato bajo un árbol.
Central Park no es realmente un parque. Es un gran
túnel, no lejos del centro de rotación del asteroide, que
109

