Page 108 - Portico - Frederik Pohl
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‐ ¿No acabas de regresar hace unos diez días?
‐ Es imposible hacerte rico si te quedas aquí. Lo único
que esperaba era la tripulación adecuada. ¿Quieres
venir a mi fiesta de despedida? En la habitación de
Terry. A las doscientas.
‐ Me parece estupendo ‐ repuse ‐. ¿Puedo llevar a
Sheri?
‐ Oh, claro; de todos modos, creo que ya estaba
invitada. Si no te importa, tomaremos allí una copa
prometida. Échame una mano y sacaremos todo esto
de aquí.
Había acumulado una sorprendente cantidad de
cosas. Me pregunté cómo habría logrado almacenarlas
todas en una habitación tan pequeña como la mía: tres
maletas de lona verdaderamente repletas, holodiscos y
un visor, libros en cintas magnetofónicas y unos
cuantos libros propiamente dichos. Yo cogí las maletas.
En la Tierra seguramente habrían pesado demasiado
para mis fuerzas, unos cincuenta o sesenta kilos, pero
en Pórtico eso no era problema; lo más difícil consistió
en arrastrarlas por los pasillos y bajarlas por los pozos.
Yo tenía el volumen, pero Metchnikov tenía los
problemas, pues él era quien llevaba las cosas sueltas y
más frágiles. Finalmente llegamos a una parte del
asteroide que yo no había visto nunca, donde una
anciana mujer paquistaní contó los bultos, dio un
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