Page 180 - Portico - Frederik Pohl
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Hago  una  pausa,  debida  en  gran  parte  al

            aburrimiento. Siento que debería pedirle perdón por


            tener un sueño tan tonto.

               ‐ ¿Dices que el conector de metal se estiró, Bob? ‐ me

            apremia Sigfrid.


               ‐ Así es, se estiró. Por lo tanto, el vagón donde yo iba

            empezó a retroceder, alejándose cada vez más de los


            otros. Lo único que yo veía era la linterna trasera, que

            me pareció tener la forma de su cara, mirándome. Ella...

            ‐  Pierdo  el  hilo  de  lo  que  estoy  diciendo.  Intento


            recuperarlo ‐:  Supongo  que  pensé  que  sería  difícil

            volver junto a ella, como si ella... lo siento. Sigfrid, no

            recuerdo  claramente  lo  que  pasó  en  ese  momento.


            Después me desperté. Y ‐ termino virtuosamente ‐, lo

            escribí tan pronto como pude, tal como tú me habías

            recomendado.


               ‐  Te  lo  agradezco,  Bob ‐  dice  gravemente  Sigfrid ‐.

            Espera que prosiga.


               Yo cambio de posición.

               ‐  Este  diván  no  es  tan  cómodo  como  la  alfombra ‐

            protesto.


               ‐  Lo  siento  mucho,  Bob.  ¿Has  dicho  que  las

            reconociste?


               ‐ ¿A quiénes?

               ‐ A las dos mujeres del tren, de las que te alejabas más

            y más.








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