Page 183 - Portico - Frederik Pohl
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máximo que puedo, hasta llegar a las minas y a Sylvia.

            Me echo a reír ‐. ¿Sabes una cosa, Sigfrid? Es gracioso,


            pero  casi  no  me  acuerdo  de  cómo  era  Sylvia...  oh,

            espera un momento. No. Ahora lo recuerdo. Tenía la

            costumbre  de  depilarse  las  cejas  casi  totalmente,  y


            después se las pintaba. Me acuerdo porque una vez que

            estábamos en la cama nos hicimos dibujos el uno al otro


            con su lápiz para las cejas.

               Casi me parece oírle suspirar.

               ‐ Los vagones ‐ dice, picoteando otra miga ‐. ¿Cómo


            los describirías?

               ‐  Como  los  de  cualquier  tren.  Largos.  Estrechos.

            Avanzaban a bastante velocidad por un túnel.


               ‐  ¿Largos,  estrechos,  y  moviéndose  a  bastante

            velocidad por un túnel, Bob?

               Pierdo la paciencia al oír esto. ¡Es tan horriblemente


            transparente!

               ‐ ¡Vamos, Sigfrid! No  me vengas con esos trillados


            símbolos sexuales.

               ‐ No pensaba hacerlo, Bob.

               ‐ Bueno, eres un idiota preocupándote por este sueño,


            te lo aseguro. No hay nada en él. El tren sólo era un

            tren. No sé quiénes eran las mujeres. Y escucha, antes


            de que cambiemos de tema, odio este maldito diván.

            ¡Por  el  montón  de  dinero  que  te  paga  mi  seguro,

            puedes hacer mucho más de lo que haces!







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