Page 283 - Portico - Frederik Pohl
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‐ ¿Utilizarlo? No. Estaba demasiado obcecado. Lo tiré
al suelo y empecé a darle puñetazos.
‐ Si hubieras tenido intención de matarla, ¿no habrías
usado el cuchillo?
‐ Ah. ‐ Sólo que es más como «yech»; la palabra que a
veces verán escrita como «psó» ‐. Ojalá hubieras estado
allí cuando ocurrió, Sigfrid. Quizá les habrías
convencido para que no me encerraran.
Toda la sesión se ha estropeado. Sé que es un error
contarle mis sueños. Les da demasiadas vueltas. Me
incorporo, mirando con desprecio los absurdos objetos
con que Sigfrid ha decorado la habitación, y decido
hablarle directamente, sin miramientos.
‐ Sigfrid ‐ digo ‐, teniendo en cuenta cómo son las
computadoras, tú eres un buen tipo, y me gustan las
sesiones contigo en el aspecto intelectual. Pero me
pregunto si no habremos llegado todo lo lejos que
podíamos llegar. Lo único que haces es reavivar un
antiguo e innecesario dolor, y, francamente, no sé cómo
te permito hacerlo.
‐ Tus sueños son muy dolorosos, Bob.
‐ Entonces, no intentes que la realidad también lo sea.
No quiero volver a oír las mismas estupideces que me
decían en el Instituto. Quizá sea verdad que desee
acostarme con mi madre. Quizá sea verdad que odié a
mi padre porque murió y me abandonó. ¿Y qué?
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