Page 296 - Portico - Frederik Pohl
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arranqué una sólida repisa de hiedra de la pared, y sé,
por cómo me sentí a la mañana siguiente, que me di un
golpe en la cabeza contra algo lo suficientemente duro
para dejarme un morado del tamaño de una oreja. Me
di cuenta de que Francy me había seguido y me
ayudaba a navegar y, cuando ya estábamos a mitad de
camino de mi habitación, me di cuenta de que alguien
me sostenía el otro brazo. Miré, y era Klara. Recuerdo
confusamente que me acostaron, y cuando me desperté
a la mañana siguiente, con una resaca espantosa, vi que
Klara estaba en mi cama.
Me levanté tan silenciosamente como pude y fui al
baño, pues necesitaba vomitar un poco más. Tardé
bastante rato, y acabé de despejarme con otra ducha, la
segunda en cuatro días y una verdadera extravagancia,
considerando mi estado financiero. Pero me sentí algo
mejor, y cuando volví a la habitación Klara se había
levantado, preparado el té, seguramente de Shicky, y
estaba esperándome.
‐ Gracias ‐ le dije, con toda sinceridad. Me sentía
infinitamente deshidratado.
‐ Tómalo a pequeños sorbos, viejo amigo ‐ recomendó
ansiosamente, pero yo ya tenía la experiencia suficiente
como para no llenarme demasiado el estómago. Logré
beber dos sorbos y volví a tenderme en la hamaca,
aunque ya estaba seguro de que viviría.
‐ No esperaba verte aquí ‐ dije a Klara.
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