Page 301 - Portico - Frederik Pohl
P. 301
‐ No es curioso. Piénsalo. Hasta luego.
Eché la cabeza hacia atrás en cuanto se hubo ido y
cerré los ojos. ¡Ir a un psiquiatra! ¿Para qué lo
necesitaba? Lo único que yo necesitaba era un hallazgo
tan afortunado como el de Sheri...
Y lo único que necesitaba para lograrlo era... era...
Era el valor para apuntarme a otro viaje.
Pero esa clase de valor, según yo, parecía escasear
bastante.
El tiempo pasaba, aunque demasiado lentamente
para mi gusto, y un día decidí ir al museo para
distraerme un rato. Ya habían instalado una serie
completa de holografías sobre el descubrimiento de
Sheri. Puse el disco dos o tres veces, sólo para ver qué
aspecto tenían diecisiete millones quinientos cincuenta
mil dólares. La mayor parte de los objetos parecía
chatarra inservible. Esto era al salir cada uno por
separado. Había unos diez molinetes de oraciones,
demostrando, me imagino, que a los Heechees les
gustaba incluir unos cuantos objetos de arte incluso con
un equipo de reparaciones. O lo que fuese el resto:
cosas como destornilladores con hojas triangulares y
mango flexible; cosas como llaves de casquillo, pero
hechas con un material blando; cosas como probetas
eléctricas, y cosas que no podías comparar con nada
conocido. Vistos por separado, estos objetos no
300

