Page 197 - Southern Reach 01 - Aniquilacion - Jeff Vandermeer
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la bota derecha. La psicóloga había escrito un nombre en
el sobre; al menos, parecía su letra. El nombre empezaba
por S. ¿Era el de su hijo? ¿De un amigo? ¿De un amante?
Hacía meses que no veía ni oía un nombre pronunciado
en voz alta, y ver uno me trastornó profundamente.
Parecía un error, como si no fuese algo propio del Área X.
Allí un nombre era un lujo peligroso. Los sacrificios no
precisaban nombres. Las personas que cumplían una
función no precisaban ser nombradas. En todos los
sentidos, el nombre era para mí una confusión mayor e
indeseada, un espacio oscuro que iba creciendo en mi
mente.
Arrojé la pistola encima de la arena e hice una bola
con el sobre y lo envié al mismo sitio. Estaba pensando
en el descubrimiento del diario de mi esposo y en que, en
ciertos aspectos, era peor eso que no tenerlo. Y, desde
cierto punto de vista, aún estaba enfadada con la
psicóloga.
Por último le registré los bolsillos de los pantalones.
Encontré algo de cambio, un amuleto de piedra suave y
una hoja de papel; en esta había una lista de sugestiones
hipnóticas que incluían «parálisis inducida», «inducir la
aceptación» y «obligar a la obediencia», cada cual en
correspondencia con una palabra o frase de activación.
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