Page 194 - Southern Reach 01 - Aniquilacion - Jeff Vandermeer
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como una llama al acercarme. Quizá ya solo pudiera
pensar en mí de ese modo.
—¿Sabías lo de la pila de diarios antes de que
viniéramos? —le pregunté.
Pero no contestó.
Tenía unas cuantas cosas que hacer una vez muerta
la psicóloga, aunque estaba quedándome sin luz natural
y no me apetecía hacerlas. Si en vida no había
respondido a mis preguntas, tendría que contestarme
una vez muerta. Le quité la chaqueta, que coloqué a su
lado; entonces descubrí que había ocultado su propio
diario en un bolsillo interior con cremallera, bien
doblado. Lo dejé a un lado también, debajo de una
piedra, y sus páginas se zarandearon al viento.
Entonces saqué mi navaja y, con mucho cuidado, le
corté la manga izquierda de la camisa. La blandura de su
brazo me había escamado, y vi que tenía motivos para
preocuparme: desde la clavícula hasta el codo, tenía el
brazo colonizado por una masa fibrosa de color verde
dorado de la que emanaba un resplandor leve. Por las
hendiduras y las largas grietas que le bajaban por el
tríceps, parecía haberse extendido a partir de una herida
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