Page 243 - Southern Reach 01 - Aniquilacion - Jeff Vandermeer
P. 243

camino  al  norte.  Sin  tener  que  decirnos  nada  si  tú  no


             hubieras  querido.  Yo  no  me  habría  molestado.  En

             absoluto.  Y  no  habríamos  vuelto  atrás.  Habríamos

             continuado hasta que ya no se pudiera ir más allá.



                    Lenta  y  dolorosamente  fui  comprendiendo  lo  que


             llevaba  leyendo  desde  las  primeras  palabras  de  aquel

             diario: mi marido tuvo una vida interior que iba más allá

             de  su  exterior  sociable  y,  si  yo  hubiera  sabido  bajar  la

             guardia ante él, quizá me habría dado cuenta. Pero, por


             supuesto,  no  lo  hice.  La  bajé  ante  pozas  de  marea  y

             hongos capaces de corroer hasta el plástico en mi interior,

             pero no ante él. De todos los aspectos del diario, este es el

             que más me consumía. Él había contribuido a nuestros


             problemas               presionándome                   demasiado,                deseando

             demasiado,  intentando  ver  en  mí  algo  que  no  existía.

             Pero yo podría haberle tendido una mano y contener mi


             soberbia. Ya era demasiado tarde.



                    Sus  observaciones  personales  incluían  varios

             divertimentos,  como  la  descripción  de  una  poza  de

             marea en las rocas, justo pasado el faro, o la observación

             detenida del uso atípico de un afloramiento de ostras, en


             marea baja, por parte de un rayador que intentaba matar

             a  un  pez  grande.  En  una  solapa  trasera  había  metido

             algunas fotos de la poza. Y cuidadosamente guardadas




                                                           242
   238   239   240   241   242   243   244   245   246   247   248