Page 454 - Kraken - China Mieville
P. 454
jugador de cricket con borla, los alinearon como en
una rueda de identificación de alguna hipotética
ciudad de juguetes. Wati se aposentó en el jugador
de críquet. El viento hizo rebotar su rostro
protuberante.
—¿Sois unánimes? —preguntó.
—Casi —gimió un viejo canino—. Hay uno que
dice que no es un familiar, que es una mascota, así
que está exento.
—De acuerdo —dijo Wati—. ¿Podemos hacer
algo por vosotros?
Los huelguistas se miraron entre sí.
—Todos estamos débiles. Cada vez más.
Hablaban perro londinense, una lengua
ladrada.
—Veré si puedo desviar algo del fondo.
El fondo de huelga estaba mermando, por
supuesto, a un ritmo preocupante.
—Estáis haciendo algo grande.
El familiar al que Wati andaba buscando
extraoficialmente estaba, pensaba él, a solo uno o
dos kilómetros. Fue avanzando a trompicones
453

