Page 246 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 246
Unruh extiende una mano en la que el dron deposita
un volumen después de que su brazo, negro y
alargado como una rama, se estire como una serpiente
hasta una de las baldas más altas.
—Ésta es la videografía del conde Isidis. Pertenecía a
un pequeño grupo que intentó derrocar al rey un par
de años antes de la Revolución. Como es lógico,
fracasaron. Pero se trata de una etapa fascinante, los
años previos a la Revolución; cuando los
acontecimientos podrían haber dado un giro muy
distinto. También es cierto que la Dentellada dejó
abundantes huecos en la cronología. Como sin duda
habrá notado ya, en su día fui un gran entusiasta de
la Corona.
Hay una nota hueca en su voz.
—En cualquier caso, éste es el volumen que estaba
estudiando cuando vi la carta. Me encontraba aquí. —
El milenario señala una mesita de lectura—. Se
esmeraron para dejarla colocada de modo que me
llamase la atención en cuanto me sentara en mi sillón
predilecto. —Suelta el libro encima de la mesa y se
acomoda en una de las butacas—. Únicamente yo, mis
tres Aletargados de servicio y Odette… además de
usted, ahora… tenemos acceso al gevulot de esta
habitación.
—¿No hay más medidas de seguridad?
246

