Page 262 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 262
confianza depositada en mí, pero consideré
importante analizar todos los elementos del caso
desde todos los ángulos posibles.
—Sin duda.
—No pude menos que reparar en su… reacción ante
el texto. —Unruh había gritado, arrojado el libro a la
otra punta de la sala, tirado otros volúmenes de las
estanterías y volcado el planetario con una violencia
que su delicado cuerpo parecía contener a duras
penas, antes de desplomarse como un fardo en su
sillón de lectura—. Si no me equivoco, poco después
de aquello tomó usted la decisión de adelantar su
entrada en el Letargo. ¿Qué fue lo que vio?
Unruh exhala un suspiro.
—Monsieur Beautrelet, quizá debería aclarar que no
está llevando a cabo una investigación genérica. No le
di permiso para fisgar en mi vida privada, ni en los
móviles de mis actos, sino tan sólo para proteger mis
propiedades y mi persona de lo que consideraba una
amenaza.
—Me contrató porque quería resolver un misterio —
dice Isidore—. Y creo que no se trataba únicamente
del misterio de la carta. También he teleparpadeado
al conde Isidis.
—¿Y qué ha descubierto?
262

