Page 272 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 272

Mieli  corta  la  conexión.  ¡Entretenido!  Camina,


           intentando  emular  el  paso  ligero  de  los  marcianos


           vestidos de blanco, deseando ser capaz de volar otra


           vez.  Después  de  un  momento,  el  cielo  se  vuelve


           demasiado grande. Entra en el edificio más próximo,


           algún  tipo  de  iglesia,  en  un  intento  por  encontrar


           refugio.



           Ni  sabe  a  qué  deidad  adoran  aquí,  ni  le  apetece


           averiguarlo.  Los  elevados  arcos  del  techo,  no


           obstante,  le  recuerdan  los  espacios  abiertos  de  los


           templos de Ilmatar en Oort, cavernas de hielo de la


           diosa del aire y el espacio. De modo que, de alguna


           manera, entonar una plegaria le parece apropiado.



           Madre del aire, dame sabiduría




           hija del cielo, concédeme fuerzas,



           ayuda a esta huérfana a encontrar el camino a casa,



           guía a esta ave perdida a las tierras del sur.



           Perdona  a  esta  niña  con  las  manos  manchadas  de


           sangre,



           a esta malhechora que empaña tu obra



           con feas acciones y pensamientos peores,



           que con cortes y cicatrices mancilla tu himno.




           Repetir la apología hace que piense en su hogar, y en


           Sydän,  y  eso  lo  vuelve  más  fácil.  Tras  permanecer







                                                                                                            272
   267   268   269   270   271   272   273   274   275   276   277