Page 268 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 268
Vive en algún lugar al filo del Distrito de Polvo. Se
dedica a algo que guarda relación con la música.
Lleva una vida normal. Su vestuario es modesto y
conservador. Eso, más que nada, me extraña:
contrasta con la sonrisa de la fotografía. Pero en
veinte años pueden ocurrir muchas cosas. Me
pregunto si habrá pasado por el Letargo hace poco;
los jóvenes marcianos tienden a acumular Tiempo con
excesiva avaricia tras esa experiencia.
—Es muy buena, ¿sabes?
—¿Cómo dices?
—La música. La partitura es analógica, así que no
pude resistir la tentación de leerla. —Le ofrezco un
resquicio de gevulot. Lo acepta. Sí—. Me llamo Raoul.
Perdona que me entrometa, pero hacía mucho que
quería hablar contigo.
No dará resultado, susurra Perhonen.
Por supuesto que sí. Ninguna mujer se resiste a una
buena historia. ¿Un misterioso desconocido en un
banco del parque? Está pasándoselo en grande.
—Bueno, me alegra que la encontraras —dice. Un
poco más de gevulot: tiene novio. Maldición; veamos
hasta qué punto eso supone un obstáculo.
268

