Page 297 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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Interludio
Sabiduría
SON tan sólo unos pasos los que median entre la
muerte y el regreso a la vida. Al frente brilla una luz:
pero es como caminar bajo el agua, una tarea lenta y
pesada, y Bathilde siente cómo flota hacia arriba,
saliendo del cuerpo embutido en un traje simbionte.
Se ve avanzando con esfuerzo, reluciente a la luz su
escafandra de bronce. Resulta reconfortante, por
algún motivo. Deja que su cuerpo se precipite hacia el
fondo y asciende hacia la claridad que se divisa en lo
alto. Por fin, piensa…
… tan sólo para salir al ocaso marciano,
trastabillando, sostenida por un par de fuertes brazos.
Jadea sin aliento, parpadeando. Después vuelve la
mirada hacia la Sala del Nacimiento y la Muerte, una
estructura baja, rectangular y alargada, impresa por
constructores Aletargados. Su ubicación es una zanja
poco profunda a menos de dos kilómetros de la ruta
de la ciudad, en pleno desierto marciano. Se trata de
una simple amalgama de grava y arena unidas con
adhesivo bacteriano, con finas rendijas y mirillas en
los costados. En comparación con las gigantescas
murallas con que los Aletargados mantienen a raya a
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