Page 311 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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identidades. Estos… «criptarcas» saben quiénes sois.


           Creo que os siguen muy de cerca, de hecho. Encajáis


           a  la  perfección  en  el  sistema  que  han  creado.


           Contribuís  a  mantenerlo  estable.  Y  eso  es


           precisamente lo que quieren.



           Apuro la copa y me retrepo en la silla.



           —Nunca  jugáis  sucio.  Vais  de  policías  con  ínfulas,


           cuando               tendríais               que           ser          revolucionarios.


           Delincuentes.  Y  en  eso  os  puedo  echar  una  mano,


           creedme. ¿No queda vino?




           —La verdad —dice la Futurista—, precisamente esto


           es  lo  que  tendríamos  que  estar  combatiendo.


           Influencias                  extraplanetarias                       con           aires            de


           superioridad. —Mira a su alrededor—. Voto por que


           los echemos del planeta y volvamos a concentrarnos


           en  lo  más  importante.  Y  por  que  la  conducta  del


           Caballero reciba la sanción que se merece.



           En  torno  a  la  mesa  se  suceden  los  gestos  de


           aquiescencia,  y  me  maldigo  por  no  haber  sabido


           interpretarlos; pese a los motores de gógoles piratas,


           sigo  sin  dominar  el  gevulot  con  la  destreza  de  un


           nativo marciano. Esto se nos está yendo de las manos.



           Ése es el momento que elige Mieli para abrir la boca.



           —No somos el adversario.



           Se levanta y mira a los tzaddikim.







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