Page 307 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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de hacer podría ayudamos a ajustar cuentas con los


           criptarcas de una vez por todas.



           —Creía  que  para  eso  estabas  adiestrando  a  ese


           detective que tienes por mascota —dice la Cocatriz.


           Su atuendo es bastante más revelador que el de los


           demás:  leotardos  rojos  y  una  máscara  de  estilo


           veneciano que deja al descubierto sus rizos rubios y


           unos labios carnosos y sensuales. Si las circunstancias


           lo permitieran, acapararía toda mi atención.



           Raymonde aguarda un momento antes de replicar:




           —Ésa es otra cuestión que ahora no nos concierne. En


           cualquier caso, debo probar todas las vías posibles. Lo


           que intentaba decir es que nos estamos limitando a


           tratar los síntomas: tecnología extraplanetaria, piratas


           de gógoles… Pero la infección subyacente nos afecta


           tanto como a las personas que intentamos proteger.


           —Se inclina sobre la mesa—. Así que cuando se me


           presenta la oportunidad de colaborar con un agente


           externo que podría ayudarnos a remediarlo, corro a


           compartirla con vosotros.



           —¿Y el precio? —pregunta el Rey Rata, un joven (a


           juzgar por su voz atiplada) de cuerpo rechoncho. La


           cómica  máscara  de  roedor  que  lleva  puesta  deja  al


           descubierto la hirsuta sombra de barba que le cubre la


           barbilla.



           —De eso me encargo yo —dice Raymonde.





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