Page 434 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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La caja empieza a brillar. Desaparece de la mano de
Paul. Y reaparece dentro de la cabeza de Gilbertine.
Recuerda formas abstractas, una estructura de datos
como un gigantesco copo de nieve metálico cuyos
cantos afilados presionan contra las zonas más
delicadas de su mente. Un aluvión de sensaciones
ajenas atraviesa su exomemoria. Por un momento es
como si le traspasaran las sienes con una barra de
hierro al rojo. El dolor se desvanece enseguida,
reemplazado por una sensación grávida.
—¿Qué me has hecho?
—Lo mismo que a todos los demás. Guardar cosas
donde a nadie se le ocurriría buscarlas. En vuestras
exomemorias, protegidas por la mejor criptografía del
sistema. En un lugar que exigirá un precio si quiero
recuperarlas. Eso era lo último de lo que tenía que
librarme. Perdona las molestias. Espero que puedas
perdonarme. —El Paul que no es Paul exhala un
suspiro—. Por si te sirve de algo, vuestro Paul no tuvo
nada que ver con esto.
—No te creo —dice Gilbertine—. La memoria no lo es
todo. Una parte de ti es Paul, no importa quién te
creas que eres, no importa lo que hayas hecho con tu
cerebro, no importa que sólo fuera una máscara tras
la que te ocultabas. Y espero que arda en el infierno.
—Siente deseos de arañarle la cara, pero el sutil halo
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