Page 445 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 445

—Pixil, por supuesto. Esa muchacha nunca ha sabido


           mantener la boca cerrada. Contaba con que tu orgullo


           te impidiera preguntar.



           —Hay cosas más importantes que el orgullo —dice


           Isidore—.  Quizá  no  me  conozcas  tan  bien  como  te


           imaginas.



           —Supongo que no me has hecho venir para admirar


           tu agudeza. Ni para darme las gracias por salvarte la


           mente, ya veo. De nada, por cierto. —Su voz es glacial,


           y rehúsa mirarle a los ojos.




           —No. Te he hecho venir para resolver un misterio.


           Pero para eso necesito tu ayuda.



           —Espera.  —Le  ofrece  una  comemoria.  Isidore  la


           acepta, y de repente recuerda un olor acre que le hace


           pensar en la comida podrida que su padre dejó una


           vez en el estudio.



           —¿Qué era eso?



           —Algo  que  toda  la  Oubliette  tendrá  pronto.


           Continúa.



           —He estado dándole vueltas a la palabra «criptarca»


           desde  que  la  mencionaste  por  primera  vez  —dice


           Isidore—. Manipulan la exomemoria, ¿verdad?



           —Sí.  Ahora  sabemos  cómo  funciona:  disponen  de


           algún tipo de clave maestra que les permite acceder a










                                                                                                            445
   440   441   442   443   444   445   446   447   448   449   450