Page 103 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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—Los drones se han separado —informó Karst—
. Echemos un buen vistazo a esa cosa llamada
Brin.
—Recibo más avisos. Ninguna respuesta —
añadió Holsten, consciente de que en ese
momento nadie lo estaba escuchando.
—Karst, recuerda, no hay que producir ningún
daño al satélite al contactar con él —decía
Guyen—. Sea cual sea la tecnología que contiene,
la queremos entera.
—No hay problema. Ahí está. Comenzamos
aproximación.
—Karst.
—Relájate, comandante. Saben lo que hacen.
Holsten levantó la mirada y vio a los drones que
apuntaban a un punto en la circunferencia del
orbe verde y creciente.
—Mirad qué color —jadeó Vitas.
—No parece muy sano —asintió Lain.
—No, es… es un color de la vieja Tierra. Es verde.
—Este es nuestro objetivo —susurró uno de los
ingenieros—. Estamos aquí. Lo logramos.
—Tenemos una vista del satélite —anunció Karst,
destacando un punto luminoso en la pantalla.
—«Aquí el Segundo Hábitat Centinela Brin» —
leyó Holsten con insistencia—. «Este planeta es
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