Page 229 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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—¿Por qué no cortar completamente las
comunicaciones? —preguntó uno de los
amotinados.
—En ese caso, os deseo suerte para conseguir que
Mason convenza al satélite si no podemos
transmitir ni recibir —apuntó áridamente—.
Podéis poner a alguien a vigilarme
continuamente. Incluso iré diciendo en voz alta
lo que estoy haciendo.
—Si perdemos energía o control ni siquiera un
momento, si pienso que estás intentando
detenemos para que la otra lanzadera nos pueda
alcanzar… —comenzó Scoles.
—Lo sé, lo sé.
Con una mueca, el cabecilla de los amotinados
sacó un cuchillo y cortó las ataduras de Lain… y,
ya que estaba, las de Holsten también.
—Tú te quedas ahí sentado —dijo al clasicista—.
Todavía no hay nada que puedas hacer. Una vez
ella haya hecho su trabajo, podrás intentarlo con
el satélite. —Al parecer no pensaba que
amenazarlo de muerte fuera necesario para
mantener a Holsten bajo control.
En la ausencia de gravedad Lain manoteó
torpemente hasta la consola de comunicaciones y
se ató el cinturón del asiento junto a Nessel.
—De acuerdo, lo que queremos es… —comenzó,
y en ese punto el lenguaje que usaban se volvió
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