Page 232 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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que habían recibido la primera vez que
interrumpieron la baliza de emergencia. Pero
aquella vez nos habíamos comunicado, y no nos había
localizado cuando nos acercamos. Esta vez estamos en
una nave mucho más pequeña y está tomando la
iniciativa. Algo sigue despierto allí.
Recordó el espectro electrónico de Avrana Kern
que apareció en las pantallas de la sala de
Comunicaciones de la Gilgamesh, con su voz
traducida a la lengua natal de ellos, una facilidad
con el lenguaje que ni él ni Lain habían sentido la
necesidad de comentar con los amotinados. En
vez de eso, decidió proceder formalmente por el
momento. Preparó un mensaje (¿Puedo hablar con
Eliza?), lo tradujo al Imperial C y lo envió,
contando los minutos que faltaban hasta que
pudiera llegar una respuesta.
—Veamos quién está en casa —murmuró Lain en
su oído, mientras miraba por encima de su
hombro.
La respuesta llegó, y era por igual perturbadora
y tranquilizadora: lo primero, porque al menos la
situación en el satélite era tal y como la recordaba.
Se hallan en un rumbo Monos los monos han
que los conducirá a un vuelto quieren
planeta puesto en quitarme mi mundo es
cuarentena y no solo mío y mis monos
admitiremos ninguna no son lo que dicen lo
interferencia en él. que parecen lo que
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