Page 231 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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Holsten se desabrochó el cinturón y permitió que


              lo pasasen de mano en mano a lo largo del techo


              hasta que Lain pudo alcanzarlo y tirar de él para

              sentarlo en el asiento de comunicaciones.



              —¿A qué distancia estamos? —le preguntó.



              —Asegurarme  de  que  he  cortado  todas  las


              conexiones con las comunicaciones me ha llevado


              más de lo que pensaba. Y como nuestros amigos

              no confían en mí, me han parado cada poco para


              asegurarse  de  que  no  estuviera  haciendo  nada


              malévolo.  Pero  hemos  protegido  todos  los

              sistemas de la lanzadera frente a transmisiones


              externas. Nada acepta ninguna conexión que no


              sea a través de los propios equipos de la nave,


              excepto                las          comunicaciones…                            y         las

              comunicaciones no interactúan con el resto de lo


              que tenemos. Lo máximo que puede hacer ahora


              la doctora Avrana Kern es tomar el control del

              panel de comunicaciones y gritarnos.



              —Y destruirnos con sus láseres —señaló Holsten.



              —Sí,  bueno,  eso  también.  Pero  será  mejor  que


              empieces  ya  mismo  a  decirle  que  no  lo  haga,

              porque el satélite ha comenzado a transmitir.



              Holsten sintió un estremecimiento.



              —Muéstramelo.



              Era  un  mensaje  conocido,  que  identificaba  al


              satélite como el Segundo Hábitat Centinela Brin

              y les ordenaba que evitasen el planeta: lo mismo





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