Page 23 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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En ese momento había ya varios miles de
mensajes que solicitaban su atención. Todos los
tripulantes querían hablar con ella, pero ella no
tenía nada que decir a ninguno.
La Cápsula Centinela tampoco tenía ventanas. De
haberlo querido, habría podido mostrarle en el
visor interno la Brin 2, que se alejaba velozmente
mientras su pequeña cápsula de vida se insertaba
en la órbita predeterminada.
Volvió a los sistemas de la Brin, pasando sus
comunicaciones internas por las de la Cápsula
Centinela, y le dio instrucciones: Lanza el Tonel.
Se preguntó si había sido solo cuestión de tiempo,
pero en retrospectiva probablemente había sido
la primera tarea de Sering, y la más
cuidadosamente realizada, lo suficientemente
sutil para soslayar las comprobaciones de Kern,
pues por supuesto que los mecanismos de
lanzamiento del Frasco y el Tonel quedaban fuera
de su atención. Sobre los hombros de otros, había
dicho, pero no se había parado a pensar en los
que quedaban por debajo de ella en la pirámide
de su éxito. Hasta el más humilde tenía que dar
su conformidad a soportar el peso de Kern, o
todo se vendría abajo.
Vio la llama no en su visor interno, sino en el
breve brote de informes de daños de los
ordenadores de la Brin 2, cuando todos sus
colegas y su instalación, y Sering el traidor, y toda
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