Page 25 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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Veinte largos años para que su señal alcanzase la
Tierra. Mucho más que eso para que llegasen sus
rescatadores, incluso con los mejores motores de
fusión acelerando a tres cuartos de la velocidad
de la luz. Pero su frágil cuerpo sobreviviría ese
periodo de tiempo en hibernación… y mucho
más.
Algunas horas después, vio cómo todo
terminaba: vio el choque del Tonel con la
atmósfera.
No estaba en su trayectoria planeada, pues la
explosión de la Brin 2 lo había lanzado en una
tangente, de forma que apenas evitó ser
propulsado al espacio vacío. A largo plazo, a su
cargamento no le importaría. El Tonel ardió,
llameando como un meteorito a través de la
atmósfera del mundo verde. De alguna manera,
el pensamiento del terror animal que sus
ocupantes debían estar sufriendo, mientras
morían de miedo y calor, ignorantes, la conmovió
más que la muerte de sus camaradas humanos.
¿Acaso Sering no diría que esto prueba que él
tenía razón?
Por fuerza de hábito, una meticulosidad
profesional redundante, localizó el Frasco, y
observó cómo el contenedor más pequeño caía en
la atmósfera con un ángulo más suave,
entregando su carga de virus a un mundo
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