Page 24 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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su obra, se convirtieron repentinamente en una


              nube  de  fragmentos  que  se  dispersaba


              rápidamente,  un  hálito  fantasmal  de  atmósfera

              en  disolución  con  algunos  restos  orgánicos


              irreconocibles.



              Corrige  el  curso  y  estabiliza.  Había  esperado


              experimentar la onda de shock, pero la Cápsula

              Centinela se encontraba ya a suficiente distancia,


              y  la  materia  y  la  energía  de  la  Brin  2  eran  tan


              minúsculas, en comparación con la distancia, que


              apenas hizo falta un ajuste para asegurar que la

              cápsula permaneciera en su órbita programada.



              Muéstramelo. Se preparó para ver la imagen, pero


              en realidad a esta distancia no era casi nada. Un


              destello;  una  diminuta  barquita  ardiendo  con

              todas sus ideas y todos sus amigos.



              En  última  instancia,  no  había  sido  más  que  un


              tonel lleno de monos demasiado evolucionados,


              después  de  todo.  Contra  el  vasto  e  indiferente

              fondo del universo, era difícil decir por qué nada


              de todo aquello había sido importante.



              Baliza de emergencia, ordenó. Porque en la Tierra

              tenían que saber qué había sucedido. Tenían que


              saber que debían venir y recogerla, despertarla


              como a la Bella Durmiente. Después de todo, era

              la  doctora  Kern.  Era  el  futuro  de  la  especie


              humana. La necesitaban.












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