Page 334 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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recuperar la forma de vida de sus antepasadas
cazadoras. Muchos machos han huido también.
La delicada estructura de la ciudad ya muestra
signos de deterioro, pues nadie se ocupa del
mantenimiento.
La plaga se acerca.
En el norte, un puñado de grandes ciudades están
ya en ruinas. Una epidemia global está saltando
de una comunidad a otra. Cientos de miles han
muerto ya, y ahora el Gran Nido ha sufrido sus
primeras víctimas.
Sabe que esto era inevitable, porque esta Portia es
una sacerdotisa y científica. Ha estado trabajando
para intentar entender la virulenta enfermedad y
encontrar una cura.
No acaba de comprender por qué esta
enfermedad ha tenido tal impacto. Aparte de su
naturaleza altamente contagiosa, y su habilidad
de extenderse mediante el contacto (y, de forma
menos eficiente, por el aire), la mera
concentración de cuerpos en las ciudades del
pueblo de Portia ha convertido una infección
menor y controlable en algo más virulento que la
Peste Negra. Tales concentraciones de cuerpos
han creado todo tipo de problemas de miseria y
salubridad; el pueblo de Portia apenas había
comenzado a entender la necesidad de ocuparse
colectivamente de esos temas cuando la
propagación de la plaga lo pilló por sorpresa. Su
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