Page 58 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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Portia  alza  los  palpos,  dejando  ver  sus  lados


              blancos, y transmite: ¡Ven aquí! No es necesario


              llamarlo  por  su  nombre.  Las  hembras  no  se

              dirigen a los machos por su nombre. Él capta el


              movimiento con sus ojos laterales y se estremece.


              Siempre se estremece, pobre criatura asustada de


              su propia sombra. Portia tiene una clara opinión

              de  él,  pero  su  opinión  de  Bianca  es  más


              halagüeña.  Su  mundo  consiste  en  unos  cien


              individuos, la mayor parte hembras, con los que

              mantiene relaciones cuidadosamente cultivadas.


              El nanovirus ha conducido decididamente a su


              especie hacia una existencia comunal. Aunque su


              cerebro es definitivamente más pequeño que el

              de  un  ser  humano,  de  la  misma  forma  que  la


              Portia original podía usar su minúsculo nudo de


              neuronas  para  realizar  proezas  notables,  esta

              descendiente  distante  tiene  una  habilidad


              impresionante  para  resolver  problemas:  físicos,


              espaciales,  teóricos,  sociales.  Su  especie  ha


              demostrado  ser  suelo  fértil  para  las  atenciones

              del virus.



              Con cautela, el macho cruza por debajo de Bianca


              y salta hasta su rama, arrastrando el hilo tras él


              como un cable blanco.


              Tiende un puente hasta el otro lado, le dice Portia


              cuando  él  se  ha  acercado  lo  suficiente  para


              comunicarse  adecuadamente.  Ya  mismo.  El

              contenido  básico  de  su  discurso  es  visual,  con







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