Page 62 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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ilusoria se está alejando, y que pronto escapará.
Su cuerpo es tan irregular y está tan camuflado
como el de sus antepasadas, y los ojos sencillos
de la cazadora peluda no la han identificado.
La cazadora muerde el anzuelo de repente, con
una carrera a lo largo del suelo del bosque hacia
la nada, y Bianca se deja caer sobre su espalda,
apuntando con los colmillos y clavándolos donde
las patas se unen con el cuerpo, y luego salta a
una distancia conveniente para evitar cualquier
contraataque. La otra araña se lanza contra ella,
pero de inmediato comienza a tropezar,
repentinamente inestable. Un momento después
tiembla y se estremece al hacer efecto el veneno,
y las dos hembras esperan a que cesen sus
movimientos (aunque sigue viva) antes de
acercarse a comérsela. Bianca, en particular, sigue
tensa y preparada para saltar y escapar si la
situación lo requiere, con el abdomen
moviéndose ligeramente hacia dentro y hacia
fuera para forzar el aire en sus pulmones
laminares.
Arriba, el macho las mira quejosamente y,
cuando Portia le dirige la mirada, pide permiso
para comer. Ella le ordena terminar su trabajo
antes.
Al momento siguiente, el macho se descuelga
prácticamente sobre ella, lo que la hace saltar
instintivamente hacia atrás, aterrizar torpemente
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