Page 63 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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y caer sobre su espalda antes de incorporarse con
furia. Bianca casi mata al macho, pero este está
tamborileando y señalizando con frenesí:
¡Peligro! ¡Peligro! ¡Escupidoras!
Y tiene razón: aquí vienen las enemigas
ancestrales de su especie.
Las arañas escupidoras, las Scytodes, han
marchado en paralelo a la especie de Portia desde
sus minúsculos comienzos. Su tallo está entre la
de Portia y la de la araña cazadora, pero la talla
no era la clave del éxito ni siquiera en los antiguos
días antes del virus. Portia las ve acercarse
cautamente, toda una tropa: seis… no, ocho
individuos, dispersos pero atentos, que han
abandonado sus redes para cazar. Cazan en
manadas, estas escupidoras elevadas, y Portia
entiende bien que no son bestias, incluso si no
han conseguido convertirse en lo que ella es. Son
las grandes depredadoras que bordean
constantemente el mundo de Portia, primitivas
brutales que acechan y cuya presencia invisible e
implícita hace que las jóvenes arañas recién
eclosionadas no se alejen demasiado del nido.
Si los números hubieran estado más igualados,
Portia y Bianca habrían luchado por la presa;
pues comprueban que las escupidoras han estado
siguiendo el rastro de la misma araña. Pero ocho
son demasiadas, incluso con los trucos
adicionales que las tres viajeras pueden usar. Las
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