Page 67 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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pueblan el cielo nocturno. Su especie las conoce,
ve caminos y pautas entre ellas y que también se
mueven. Portia entiende que sus recorridos por
el cielo son tan predecibles que puede usarlas
para encontrar su propio camino. Una, sin
embargo, es especial. Una luz no traza un
sendero lento a lo largo del año por el cielo, sino
que pasa a toda velocidad, una auténtica viajera,
justo como Portia. Alza la vista y ve como el
pequeño destello de luz reflejada pasa sobre ella,
una mota móvil solitaria en la vasta oscuridad, y
siente una afinidad con ella, dotando a ese punto
orbital de una personalidad aracnomórfica, tal
como puede concebirla.
2.3
Variaciones de enigma
Esta vez sacaron a toda la Tripulación Principal
de la morgue. Holsten fue casi el último en
aparecer, tambaleándose sobre pies insensibles y
tiritando. Aunque tenía mejor aspecto que
muchos de los demás. Su pequeña escapada
(unos pocos momentos de tiempo personal hacia
más de un siglo) lo había relajado. La mayoría de
las personas que tenía ante sí habían abierto los
ojos por última vez cuando la Gilgamesh aún
estaba en el sistema solar que contenía la
desfalleciente cáscara de la Tierra.
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