Page 103 - Ciencia Ficción - Selección 01
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comenzara a cubrirse con una máscara dorada, con
un Faraón que soñara y se creyese muerto, yacente,
sin movimiento y aun así vivo en su propia imagen
dorada. Los árboles aparecían como tallados sin que
se moviese ni una sola de sus hojas.
Era imposible trabajar en las aulas. Los muchachos
se sentaban ante sus pupitres, con los rostros
ardientes y sin el menor deseo de hacer nada. Las
voces de sus maestros tenían efecto soporífero,
como el zumbar de mil insectos. Cuando podía yo
daba mis clases en alguna parte del parque donde
hubiese sombra, pero no puedo decir que allí se
lograse realizar un buen trabajo. Mi propia voz
ciertamente parecía ejercer también efectos
soporíferos sobre mí.
El único lugar donde podíamos alcanzar la ilusión
de hallarnos frescos era la piscina. Sus aguas,
calentadas por el sol durante todo el día, eran caldo
caliente. El personal podía bañarse allí después que
se hubiesen apagado las luces, pero era igual que
meterse en aceite caliente, y el pequeño esfuerzo
que se hacía para flotar hacía que el aire nocturno
fuera más pegajoso cuando uno salía del agua.
La puesta del sol no produjo alivio del calor. Al
menos así me lo parecía. Por el contrario,
aumentaron las incomodidades. Las noches eran
períodos de tiempo sin viento, y había en la
oscuridad cierto reflejo rojizo, invisible, que había
descrito Winterborn cuando recordaba su momento
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