Page 258 - Ciencia Ficción - Selección 01
P. 258
ultrafrecuencia que solamente él podía escuchar, y
luego se esfumó. Pero la involuntaria señal del otro
había sido ya recibida. Su cabeza y mente volvieron
a la superficie. Se dio cuenta una vez más del ritmo
que sonaba bajo sus pies.
—Te pagarán ese estropicio...
Las palabras que estaba pronunciando la mujer, y
que le hubiesen encolerizado hacía unos momentos,
ahora sonaban con tono que él escuchaba con
enorme indiferencia.
Asió la esquina de la mesa entre su dedo pulgar e
índice y echó la silla hacia atrás, buscando su
muleta.
—Ahora, tú..., debes seguir lamentándolo por ti...
La mujer hablaba con tono de borracha y sus ojos
se clavaban fijamente en la sucia superficie de la
mesa, al mismo tiempo que sus gruesos dedos
acariciaban incesantemente su vaso.
Spane apoyó el extremo de su muleta sobre tos ta‐
blones del pavimento y avanzó hacia la puerta.
—¡Eh! Un minuto..., aún no has terminado...
Spane logró entreabrir la puerta.
—Ni siquiera has empezado... No me has contado
nada sobre aquellas personas...
El rostro de la mujer se contorsionó en surcos de
carne en pliegues y añadió al cabo de un silencio:
—¡Sí...! Eso es lo que quiero escuchar, quiero oír
algo más acerca de aquellos tipos nadando como
peces en la oscuridad...
258

