Page 1096 - Seveneves -Neal Stephenson
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donde le esperaba su lugar de despegue. Una vez
que hubo almacenado energía suficiente en el
planeador —principalmente en forma de
altitud— la parte de cabalgar las térmicas era casi
automática y fue capaz de dormitar durante
periodos de veinte minutos.
De hecho, no había aspecto de aquel vuelo
que no hubiera podido ejecutar un robot. En esos
momentos por toda Nueva Tierra operaban
robots planeadores, pero recelaba de disminuir
sus poderes delegando en máquinas y, por tanto,
le gustaba pilotar el planeador al menos parte del
tiempo. Los algoritmos funcionaban, pero no
mejorarían a menos que los humanos los
cultivaran; y para eso, había que pilotar en
manual.
De repente, una aceleración repentina la
despertó de su siesta vespertina y bajó la vista
para contemplar los picos cubiertos de nieve de
las montañas a mil metros por debajo. Había
encontrado la ola de la montaña, una fuente de
energía atmosférica sostenida que empequeñecía
todo lo que pudiera obtener de las térmicas. Era
una cresta de aire ascendente que corría de norte
a sur. Si giraba al norte desde allí, probablemente
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