Page 1099 - Seveneves -Neal Stephenson
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similar a la forma en que el pie de un corredor
quedaba plantado en la tierra, sin moverse,
durante un instante en cada zancada, aunque el
corredor fuera rápido. En cualquier caso venía lo
bastante lento para que un planeador, a gran
velocidad y altitud gracias a la ola térmica de la
montaña, pudiera alcanzarlo e igualar velocidad.
Los ojos y los oídos de Kath Two le contaron
que otros vehículos convergían hacia el mismo
objetivo. Era obligatorio entregar el control del
aparato unos pocos minutos antes del contacto a
una versión del antiguo programa
Paramebulador, que se encarga de la
aproximación final. Kath Two podría haber
llevado a cabo el aterrizaje sin asistencia, de haber
estado sola. Pero era mejor dejar en manos de un
algoritmo de cinco mil años de antigüedad tareas
como coordinar su acercamiento con los demás
vehículos.
En el momento de ceder el control, el hangar
todavía parecía imposiblemente lejano, pero en el
transcurso de los siguientes minutos empezó a
adueñarse del cielo como un meteorito en cámara
lenta, tachonado de luces de navegación rojas.
Tenía forma de balón de rugby, afilado en los
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