Page 1097 - Seveneves -Neal Stephenson
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podría cabalgarla todo el camino hasta el vórtice
polar y remontar hasta donde la atmósfera
cesaba. Pero tenía que ir más allá de lo que
podían llevarla sus alas, así que se ladeó hacia el
sur y configuró el planeador para deslizarse
lateralmente a lo largo de la ola, de la que captó
suficiente energía como para ganar altitud
mientras aullaba en dirección sur a trescientos
kilómetros por hora. Era una mosca montando un
huracán.
Nudos en el tapiz sonoro le comunicaban la
presencia de otros objetos sólidos por encima y
por debajo, a izquierda y derecha. Fue capaz de
discernirlos visualmente cuando el sol poniente
iluminó su fuselaje y sus alas contra el púrpura
oscuro del cielo.
Aún más alto, inconmensurablemente más
alto, y sin embargo solo en órbita «baja» de la
Tierra, había estructuras mayores moviéndose
lentamente, como minuteros de inmensos relojes.
En los extremos parpadeaban constelaciones
lineales de luces más grandes y brillantes. Una de
ellas barría el cielo directamente al sur de su
posición y supo que había llegado demasiado
tarde para pillarla. Pero mirando al oeste vio otra
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