Page 538 - Seveneves -Neal Stephenson
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máquina; en las más lejanas estaban en blanco.
Junto a cada una había un led azul; era la única
iluminación.
—¿Le gustaría hacer los honores? —dijo
Moira.
—¡Si no muero congelado antes! —dijo el
doctor Andrada.
—El espacio es frío —dijo Moira—. En eso
confiamos.
Le concedió un minuto para ponerse los
guantes de algodón, luego abrió la nevera portátil
y se la ofreció. Él retiró el soporte que contenía las
muestras. Moira leyó el código de barras con el
escáner de mano que llevaba en el cinturón. El
doctor Andrada se metió en el módulo frío y
derivó hacia el fondo, tocando delicadamente las
paredes de una forma que indicaba que estaba
recién llegado a la gravedad cero.
—El primero que no tenga etiqueta —dijo
Moira—. Deja la puerta abierta, por favor.
El doctor Andrada tosió porque el aire frío le
picaba en la garganta. Abrió una de las pequeñas
escotillas y metió el soporte de muestras.
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