Page 686 - Seveneves -Neal Stephenson
P. 686
catastróficos. Llevarlo del punto A al punto B no
era más que una cuestión de darle la delta‐uve
adecuada en el momento adecuado.
La historia de la delta‐uve de Sean Probst,
desde su partida de la Tierra hasta su partida de
la vida, había sido algo así:
El lanzamiento, Día 68, de tierra firme a Izzy
iba a requerir una delta‐uve de siete mil
seiscientos sesenta metros por segundo, según un
cálculo ingenuo; pero como sabría cualquier
veterano del espacio, las pérdidas debidas a la
fricción atmosférica y la necesidad de empujar
contra la gravedad habrían elevado esa cifra a
ocho mil quinientos o nueve mil.
Después de recoger a Larz y la mayoría de los
robots de Dinah, para ir de la órbita de Izzy —que
tenía un ángulo de unos cincuenta y seis grados
con respecto al ecuador— hasta la órbita
ecuatorial donde montaban la Ymir, Sean Probst
había tenido que ejecutar una maniobra de
cambio de plano. Se trataba de una de esas
situaciones en las que la intuición siempre se
equivocaba. En muchos de sus aspectos, la órbita
de Izzy y la órbita de la Ymir no eran muy
686

