Page 1019 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 1019
rápida) para entonces había corrido a su
alrededor y lo atacaba por detrás, clavando un
cuchillo u otra arma en la espalda de la víctima.
Durante la media docena m.ás o menos de
aplicaciones de esa técnica que Nell presenció,
no falló nunca, y ninguna de las chicas sufrió
más que ligeras contusiones.
De pronto sintió un momento de pánico
cuando pensó que se lo estaban haciendo a ella;
pero después de que la levantasen en el aire, no
llegó ningún ataque por delante o por detrás,
aunque muchas chicas vinieron corriendo de
todos lados, cada una añadiendo su pequeña
fuerza al fin importante de elevar a Nell en el
aire. Incluso cuando se perseguía a los últimos
restos de los Puños en las esquinas y recovecos
del vestíbulo, Nell era llevada a hombros por
sus pequeñas hermanas a través de la puerta
principal del edificio y hacia la plaza, donde
unas donde unas cien mil chicas ‐Nell no podía
contar todos los regimientos y brigadas‐ se
hincaron de rodillas al unísono, como
golpeadas por el aliento divino, y presentaron
sus estacas de bambú, cuchillos, tuberías de
plomo y nunchacos. Las comandantes
provisionales de sus divisiones estaban al
1019

