Page 1022 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 1022
Afortunadamente, algún viejo instinto de
Wyoming había hecho que dejase las botas al
lado de la cama durante la noche. Le dio la vuelta
a cada una y cuidadosamente comprobó que no
contenían cristales antes de ponérselas. Sólo
cuando se hubo vestido por completo y recogido
las cosas se fue a mirar por la ventana.
El hotel estaba cerca de la orilla del Huangpu.
Mirando al otro lado del río, podía ver que
grandes secciones de Pudong estaban a oscuras
frente al cielo índigo de antes de la mañana.
Algunos edificios, conectados a las Tomas
indígenas, todavía estaban iluminados. En su
lado del río la situación no era tan simple;
Shanghai, al contrario que Pudong, había
sobrevivido a muchas guerras y, por tanto, la
habían edificado para ser robusta: en la ciudad
abundaban las fuentes energéticas secretas,
viejos generadores diesel, Fuentes y Tomas
privadas, depósitos de agua y cisternas. La gente
todavía criaba pollos para comer a la sombra de
la Corporación Bancaria de Hong Kong y
Shanghai. Shanghai soportaría mucho mejor el
asalto de los Puños que Pudong.
1022

