Page 623 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 623

—Miranda, éstos son el señor Beck y el señor


              Oda,  ambos  privados.  Caballeros,  la  señorita


              Miranda Redpath.





                 Los  dos  hombres  saludaron  en  un  patético


              vestigio  de  inclinación,  pero  ninguno  intentó


              darle la mano, lo que estaba bien: hoy en día,


              cosas  muy  sorprendentes  podían  transferirse


              por contacto de la piel. Miranda ni siquiera se


              molestó en devolver el saludo; se limitó a que‐


              darse sentada y a dejar que Cari la presentase.


              No  le  gustaba  la  gente  que  se  describía  a  sí


              misma como privados. Era simplemente una for‐


              ma  presuntuosa  de  decir  tete:  alguien  que  no


              tenía tribu.





                 O eso, o realmente pertenecían a tribus —por


              su aspecto, probablemente alguna extraña phyle


              sintética de la que nunca había oído hablar— y,


              por alguna razón, pretendían que no fuera así.





                 Cari dijo:





                 —Le  he  explicado  a  los  caballeros,  sin  dar


              detalles,  que  te  gustaría  hacer  lo  imposible.


              ¿Puedo traerte algo de beber, Miranda?





                                                                                                     623
   618   619   620   621   622   623   624   625   626   627   628