Page 740 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 740
—De alguna forma tu destino está escrito,
Nell. Lo he sabido desde el día en que lord
Finkle‐McGraw vino a mí y me pidió que te ad‐
mitiese, una sucia niña tete, en mi academia.
«Puedes intentar portarte igual, lo hemos
intentado, puedes fingir en el futuro si insistes,
y puedes incluso prestar el Juramento, pero será
todo una mentira. Eres diferente.
Aquellas palabras golpearon a Nell como un
súbito viento frío de aire puro de la montaña y
dispersaron la nube soporífera de sentimen‐
talismo. Ahora estaba expuesta y
completamente vulnerable. Pero no era
desagradable.
—¿Sugiere que abandone el seno de la tribu
que me ha adoptado y cuidado?
—Sugiero que eres una de esas pocas personas
que trascienden todas las tribus, y que
ciertamente ya no necesitas ese seno —dijo la se‐
ñorita Matheson—. Descubrirás, con el tiempo,
que esta tribu es tan buena como cualquiera... en
realidad, mejor que la mayoría. —La señorita
Matheson exhaló profundamente y pareció
740

