Page 758 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 758
se colocaron hombro con hombro, temblando en
resonancia simpática, hasta que Gwen
interrumpió.
—Piona, tu... padre... y yo nos encontrábamos
en medio de una discusión muy seria cuando
nos interrumpiste. Por favor, déjanos durante
unos minutos.
Piona, renuente, lo hizo. Gwen recuperó su
antigua posición, y Amelia salió de la
habitación. Hackworth notó que Gwen traía
unos documentos, sujetos por una cinta roja.
—Estos papeles establecen los términos de
nuestro divorcio, incluyendo las condiciones
relativas a Piona —dijo—. Usted ya los ha
violado, me temo. Por supuesto, puede
perdonársele, ya que la falta de una dirección de
destino hizo que fuese imposible trasladarle la
información. Ni qué decir tiene, es importante
que se familiarice con estos documentos antes de
volver a ensombrecer mi puerta.
—Naturalmente —dio Hackworth—. Gracias
por guardarlos para mí.
758

