Page 756 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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—Sin embargo, me gustaría estar a su servicio
y al de Piona para ayudarles a resolver cualquier
cabo suelto.
—Es usted muy amable. Le daré la tarjeta de
mi abogado.
—Y, por supuesto, espero poder restablecer
algún tipo de contacto con mi hija.
La conversación, que había corrido tan
suavemente como una máquina hasta ese punto,
se salió de curso y se estrelló. Gwendolyn se
puso roja y se envaró.
—Tú... tú, bastardo.
La puerta principal se abrió. Piona entró en el
vestíbulo con sus libros. Amelia apareció ahí
inmediatamente, trajinando de espaldas a tas
puertas del vestíbulo bloqueando la vista de
Piona, hablando en enfadados tonos bajos.
Hackworth oyó la voz de su hija. Era una voz
adorable, contralto y la hubiese reconocido en
cualquier parte.
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