Page 991 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Recorriendo el libro, llegó a una historia ya
muy olvidada, después de la desaparición de su
padre adoptivo, su madrastra malvada había
llevado la caja a un acantilado sobre el mar y la
había arrojado a la olas, destruyendo todas las
pruebas de la sangre real de la Princesa Nell. No
había sabido que su hija adoptiva la había
estado observando desde las ramas de un
matorral, donde se escondía a menudo durante
los ataques de furia de su madre adoptiva.
Nell fue a la última página del Manual
ilustrado parajovencitas.
Al acercarse la Princesa Nell al borde del
acantilado, caminando con cuidado en la
oscuridad, intentando que el cornisón no
quedara atrapado en los espinos de los arbustos,
experimentó la extraña sensación de que todo el
océano se había vuelto tenuemente
luminiscente. Habían notado a menudo ese
fenómeno desde las altas ventanas de la
biblioteca en la torre y había supuesto que los
ojos debían de estar reflejando la luz de la luna
y las estrellas. Pero aquello era una noche
cubierta, el cielo era como un tazón de ónice
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