Page 402 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
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D Dm mi it tr ry y   G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y                                                                                                                              S Su um me er rk ki i   ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )


           en  su  época  lo  habían  estado  los  dinosaurios.  El

           presentimiento  de  que  se  acercaba  el  fin  del  mundo

           impregnaba  la  atmósfera  y  había  entrado  en  los


           histéricos titulares de los periódicos. El manto de nieve

           que cubría Moscú al terminar el año se asemejaba a un


           sudario, y el observador atento percibía que incluso el

           ambiente  festivo,  conjurado  por  las  autoridades  y  por

           los directores de ventas, se veía forzado. ¿Tenía sentido


           que me sentara con otras personas en torno a una mesa

           para compartir una celebración? Yo que, a diferencia de


           todos los demás, contemplaba con lucidez la situación y

           veía las hinchazones de la peste en sus cuerpos.








                  Los  Cuatro  Jinetes  del  Apocalipsis  no  habían


           aparecido en la hora prevista, y, en lugar de una última

           batalla entre el Bien y el Mal, esos dioses de inspiración

           obviamente  posmoderna  habían  preferido  escenificar


           un  fin  del  mundo  impersonal  y  absurdo.  El  Día  del

           Juicio,  que  siempre  se  había  retrasado  con  excusas


           diversas,  finalmente  no  tendría  lugar,  y  quienes

           reposaban sobre el Monte de los Olivos —el cementerio

           más caro del mundo— se habían esforzado en vano por


           reservarse los mejores sitios en el patio de butacas. No

           habría  arcángeles  que  hicieran  sonar  las  trompetas,  ni




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