Page 400 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
P. 400
D Dm mi it tr ry y G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y S Su um me er rk ki i ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )
entendimiento, igual que anulaba el de todo el país.
Que ficciones ajenas cuajadas de publicidad encubierta
acabaran con las fantasías que últimamente se me
habían desbordado, igual que, en otro tiempo, las
antenas del KGB ahogaban las emisoras procedentes de
los países capitalistas. Quería que alguien me metiera
un silencio beatífico y hueco dentro de la cabeza, y
expulsara la maldita angustia y la soledad que me
corroían.
En cuanto hube plantado la estrella roja en el árbol,
eché una ojeada a la puerta del piso, subí el volumen de
la radio y me consagré a la preparación de la
Nochevieja.
La venturosa noticia de que Ded Moroz venía
15
desde Veliky Ustyug en su trineo cargado de regalos se
interrumpió por un programa especial en el que se
anunciaban temblores de tierra especialmente fuertes
frente a la costa de Taiwan. Algunas de las ciudades
costeras habían sido víctimas de un tsunami y la mayor
parte de la República Popular China se había quedado
sin Internet. El maremoto había dañado varios cables
que se hallaban en el fondo del océano.
La tercera noticia de ese tipo en media hora me hizo
titubear, aun cuando hasta entonces las guirnaldas de
15 «Abuelito Escarcha.» Equivalente ruso de Santa Claus que trae regalos a los niños por Año Nuevo. (N.
del t.)
Página 400

