Page 510 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
P. 510
D Dm mi it tr ry y G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y S Su um me er rk ki i ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )
detenimiento. Su mirada parecía descomponerse en los
gruesos cristales de sus gafas y converger de nuevo en
un haz de rayos energéticos que recorría mi cuerpo. Sin
quererlo, me estremecí y aparté los ojos.
Aunque tuviera un aspecto tosco, casi desaliñado
—pantuflas marrones deshilachadas, ropa deportiva y
un albornoz, blanco y corto, tirando a raído—, no daba
la impresión de persona venida a menos, ni falta de
seriedad. De no ser por el montón de pastillas de
colores que tenía en la mesilla, ni por la botella medio
vacía que colgaba del portasueros, no lo habría tomado
por un enfermo, sino por el jefe médico de aquella
extraña clínica con una sola cama.
El espíritu espartano que reinaba en la habitación se
veía menguado por una gran cantidad de fotografías
que colgaban de la pared junto al lecho y el escritorio.
Había postales viejas y amarillentas con anotaciones,
fotografías en blanco y negro de los años setenta e
instantáneas modernas en formato 10x15. Casi todos los
rostros e imágenes me resultaban extrañamente
conocidos, incluso familiares, pero, para explicarme
aquella impresión fugaz, habría tenido que verlos de
cerca.
Por el aspecto de la habitación, parecía que el
paciente llevara ya bastante tiempo en ella. A pesar del
Página 510

