Page 111 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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Varias de las agujas habían entrado en el sector rojo.
Los delicados servómetros que controlaban el
reactor, habían quedado inútiles cuando chocamos;
si no eran supervisados, llegarían a un punto crítico
y la explosión dispersaría al barco por toda África.
Pero eso no me preocupaba. Necesitaría unos
pocos minutos para reunirme con el doctor
Thunderpeck y el espasmódico Abdul Demone. Lo
que me preocupaba era saber cómo había llegado al
puente, pues lo último que recordaba era
haberme dormido, exhausto, junto al fuego de
Thunderpeck. Sin duda, mis alucinaciones habían
entrado en una nueva fase, y al soñar con los
Viajeros me había trasladado en la inconsciencia y
había regresado al barco. Pero, ¿por qué había
pensado que el barco se movía?
Entonces lo oí y lo supe. En alguna parte sonaba
un motor, y no era el del carguero. Miré adelante. La
playa estaba cubierta de niebla, esa especie de
niebla que provoca frío en una playa tropical, una
niebla que anuncia el calor y que no tarda en ser
evaporada por el sol.
En todo el universo aún oscuro, sólo allí, en esa
playa rocosa, tenía amigos. Podía verles, a
Thunderpeck y a Abdul. Junto a ellos había un
vehículo, y el sonido que había escuchado provenía
de su motor. Sin duda había sido el ruido que me
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